El pasado 19 de junio, Enalta entregó los premios de la IX edición de su célebre Concurso de Cementerios de España. El jurado estuvo integrado por profesionales del sector funerario y especialistas en arte, historia y medio ambiente y tuvo que decidir los finalistas en cinco categorías diferentes, con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre su riqueza patrimonial, desdramatizar la muerte como parte del ciclo de la vida y fomentar su potencial turístico, resaltando estos espacios como lugares de memoria importantes para las comunidades. Según los datos de los organizadores, el resultado final de este certamen ha sido un triunfo de la participación ciudadana, ya que el veredicto se ha llevado a cabo por votación popular a través de la web de la revista Adiós Cultural.
En la categoría principal, Mejor cementerio, la necrópolis de Las Ruedas se alzó con la victoria ya que obtuvo el 50% de los votos emitidos y comprobados. En representación del Proyecto Pintia recogió el premio el director del CEFVW, Carlos Sanz. El jurado destacó «su excepcional valor arqueológico, histórico y social». En esta categoría finalizó en segundo lugar el cementerio de Montornés de Segarra (Lérida) y en tercer lugar el cementerio jardín de Alcalá de Henares (Madrid). Además, la necrópolis de Las Ruedas obtuvo la segunda plaza en la categoría Mejor historia, tan sólo por detrás del cementerio San José en Granada. El acto de entrega de los galardones se llevó a cabo en la Fundación Mapfre Madrid y estuvo presentado y conducido por el periodista y presentador de La Sexta José Yélamo.
El Proyecto Pintia decidió presentar su candidatura estos premios en virtud de la transformación que se ha operado en dos de las tres parcelas que ocupa el excepcional cementerio de Las Ruedas, pasando de un uso agrícola a otro patrimonial, merced a la valorización del legado vacceo que este espacio atesora. Asimismo, en la recuperación del uso cementerial al poderse alojar en la actualidad no solo cenotafios, sino también incineraciones tanto de personas como de mascotas. El paisaje funerario ha sido construido gracias a un trabajo colaborativo de personal y alumnos universitarios, gentes de Padilla de Duero, voluntarios pintianos y miembros de la Asociación Cultural Pinita, realizado, pues, con grandes dosis de ilusión y costes económicos muy bajos.